Por la tarde se subió a otra de sus pasiones, inconscientemente estaba volando al cielo, su helicóptero lo estaba esperando, el mismo que lo había traído de su querido Arrecifes, en la mañana llego para acompañar a su hijo y ayudarlo con el Vectra, para que funcionara bien, cosa que no venía haciendo, con el saber de la labor cumplida, se tomo los últimos mates y emprendió el regreso, quería seguir trabajando en terminar el Torino, Marcos le había regalado la “pole” en Top Race.
Viajaba en su Robinson R-44 de cuatro plazas color azul, matrícula LV-WIF, cuando un poco antes de las 18 hs. se conoció la noticia, vaya a saber que paso hay cerca de Carlos Tejedor, pero el querido Luisito de sus comienzo, el “Loco” con que se popularizo, aquella tarde emprendió su último vuelo al cielo. El recuerdo permanente del equipo Recta Final a este ídolo Argentino.


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